Desde la AMPA nos hemos puesto en contacto con la titularidad y dirección del centro para hacerles llegar nuestras reflexiones sobre el método educativo que se está utilizando estas semanas y solicitando actuaciones precisas de cara a un tercer trimestre lectivo sin acceso presencial a la aulas.

Como siempre, desde la AMPA, nos posicionamos como un puente entre las familias y el colegio, intentando trasladar nuestras necesidades como madres y padres de alumnos y poniéndonos a disposición de ambas partes para trabajar en un objetivo común de calidad y excelencia educativa.

Este es el contenido del email que les hemos hecho llegar:

«En cada una de las familias de los alumnos del Colegio Loyola se están viviendo tiempos de incertidumbre y de muchas preguntas. La implantación de las medidas excepcionales de confinamiento y, previamente, la suspensión de la actividad escolar han conllevado una gran complejidad en el devenir escolar de los alumnos, profesores y familias.Los primeros días, que más parecían de vacaciones adelantadas, fueron dejando paso a la constatación de que esta situación nos ha sorprendido a todos, también al sistema educativo, con el pie cambiado: sin medios, sin preparación, sin alternativas y haciendo de la improvisación un arte.

Las familias, que ilusas confiábamos en que lo digital podría suplir –al menos parcialmente- la enseñanza en el aula, comenzamos recibir toda suerte de fichas, propuestas de tareas, deberes, trabajos voluntarios, recomendaciones de búsqueda de información… en todos los soportes y por todos los canales: mensajes por correo al mail del alumno, mensajes al mail de los padres, tareas en el EVA, trabajos para realizar en cuaderno, otros en SAVIA, para fotografiar y enviar, otros para descargar, imprimir, rellenar y enviar, otros para realizar on line, aquellos con conexiones a páginas para descargar la información, resumirla y subirla como respuesta al mensaje previo, experiencias de clases virtuales por Teams en segundo de Bachiller… evidenciando que la enseñanza no está coordinada y, -esto es una opinión- más parece que se ha tratado de entretener que de abordar en profundidad el nuevo escenario en el que nos ha colocado la pandemia.

Sería muy fácil que las familias nos limitásemos a exigir del Colegio una reformulación inmediata del método educativo que se viene utilizando desde San José de Calasanz y que el cambio de contenidos y formatos se implantase a las pocas horas de decretar el confinamiento. Somos conscientes de que es imposible y que la educación escolar no se puede cambiar como quien cambia de zapatos. Pero no obstante, mediante esta comunicación abierta solicitamos que el Colegio, en coordinación con la Consejería de quien depende, aproveche estas fechas para organizar sus objetivos por departamentos y priorizar –minimizando el caos- las cuestiones escolares que son imprescindibles y las que son secundarias con el objetivo de, al menos, mantener el hábito de la formación entre los alumnos. Así mismo, consideramos que sería imprescindible homogeneizar las formas de comunicación de cada profesor con sus alumnos y aprovechar los recursos digitales presentes en el Centro (SAVIA, EVA) y no la constante dependencia de la impresora o el escáner.

Por otro lado, solicitamos que el Colegio exija a la Consejería de Educación la definición inmediata de los aspectos y materias evaluables, de avanzar o no materia, y recursos para clases on line mediante plataformas de conexión ágiles, versátiles y fiables (Zoom u otros), sin dejar de lado la atención de las familias que no tienen conexión a internet.Solicitamos que el Colegio trabaje con el escenario, no confirmado pero posible, de que la suspensión de la actividad lectiva presencial se mantenga durante el tercer trimestre y ofrezca a las familias de forma coordinada unos mínimos objetivos formativos en cada materia que puedan servir de transición entre este periodo difícil y el restablecimiento de las clases. 

Pensamos que especialmente debe realizar un esfuerzo de programación en los cambios de ciclo, cuando los contenidos para el próximo curso pueden suponer mayor complejidad.Por otro lado, y para los alumnos de los dos cursos de Bachiller –formación privada- solicitamos que el Colegio ofrezca recursos suficientes de formación y herramientas para que no recaiga en exclusiva sobre los alumnos la incertidumbre de sus expectativas ante la prueba EBAU a la que, antes o después, tendrán que enfrentarse.Desde la AMPA, así mismo, reiteramos nuestro ofrecimiento para canalizar aquellas instrucciones o consideraciones que el Colegio desee transmitir a los padres y madres. Ponemos especial atención en el tratamiento que debe realizarse con aquellas familias con pocos recursos o directamente en exclusión a consecuencia de esta parálisis y que pueden sufrir severamente las consecuencias de la pandemia.Agradecemos el esfuerzo que toda la Comunidad Educativa está realizando para adaptarse a esta nueva situación.

Confiamos en que el Colegio comprenda la inquietud que respiran las familias de los alumnos y apoyaremos sus propuestas para lograr un mejor, y ordenado, aprovechamiento de este periodo de reclusión doméstica, con la esperanza de que el Loyola consiga estar a la altura de las circunstancias y a la vanguardia de los métodos y canales para sacar lo mejor de este tiempo complicado.«

Como siempre, nos ponemos a disposición de todos nuestro socios y socias para cualquier necesidad que pudiera surgir en relación al colegio.

Un saludo.